1_foto-resilienciaLa palabra resiliencia proviene del término inglés resilience, que expresa la capacidad de un material para recuperar su forma original después de ser sometido a altas presiones. En esta acepción, es la cantidad de energía almacenada por un material cuando la presión lo obliga a reducir su volumen, y se expresa en julios por metro cúbico (J/m3).

Hace algunos años, el psiquiatra infantil Michael Rutter (1970) y el neurólogo, psiquiatra y etólogo francés Boris Cyrulnik (1983), inspirados en el concepto de la física, introdujeron el término en el ámbito de la psicología para denotar la capacidad de las personas para superar tragedias o acontecimientos fuertemente traumáticos. Cyrulnik, cuyos padres judíos fueron asesinados por los nazis, estudió la capacidad de recuperación de los supervivientes de los campos de concentración y de niños y niñas criados en orfanatos.

Respecto a las personas resilientes cabe destacar que tienen la capacidad de aceptar y enfrentar la realidad. Poseen habilidades para encontrar sentido a aspectos de la vida mediante un significado trascendental. Además, dentro del ámbito de las capacidades individuales o de las reglas impuestas dentro de un grupo humano, con frecuencia estas personas poseen las habilidades necesarias y excepcionales para resolver problemas sin utilizar las herramientas usuales u obvias. Por esto, se convierten en una gran fortaleza para las organizaciones.

El uso del concepto resiliencia es reciente en el campo organizacional. La resiliencia en la organización puede ser definida como la capacidad de un sistema para absorber los cambios, que se vislumbran como una serie de crisis repentinas (López, 2009; Smith y Graetz, 2011), y aún conservar su funcionalidad esencial (Walker et al., 2006).

Si las situaciones de crisis inhiben los procesos vitales del sistema, es porque las entendemos como una forma de fracaso individual o sistémico por una probable falta de rendimiento. Estamos hablando de la incapacidad temporal para hacer frente de manera eficaz a la complejidad generada por los actores y las variables ubicadas en el contexto del sistema.

En oposición, el éxito de la superación del momento crítico pertenece a las organizaciones, los grupos y los individuos resilientes, porque ellos son los agentes capaces de reconocer, adaptar y absorber las variaciones, los cambios, las alteraciones, los trastornos y las sorpresas. Sobre todo con aquellas interrupciones o situaciones críticas que están fuera del conjunto de las perturbaciones con las cuales el sistema puede tratar de manera normal.

Por lo anterior, la resiliencia organizacional es considerada por algunos autores como un concepto con acepciones diferentes, pero con significados relacionados.

Fuente: http://www.ehu.eus/ehusfera/taupada/2013/03/11/resiliencia-organizacional/

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